TINKUNACO - Preparación Multidisciplinaria para la Maternidad-Paternidad y Crianza - Santa Fe - Argentina

EXPRESIONES
Justo el día




Justo el día de la fecha probable de parto, el 17 de junio, nació por cesárea mi bebé, en el Sanatorio Santa Fe, con el Dr. Portillo, es un varón y se llama Leonardo.

El trabajo de parto empezó con fisura de bolsa a las 3,30 de la mañana, y unos quince minutos después empecé con contracciones regulares de 30 segundos cada dos o tres minutos. Me pasé todo el trabajo de parto en casa con Marcelo ayudándome, buscando distintas posiciones (en cuclillas, apoyada en él, balanceándo las caderas). A las 5 llamé a Gisela porque las contracciones seguían igual, nos dijo que esperáramos media hora y la llamáramos. A las 5,30 mis contracciones eran muy difíciles de pasar en cualquier posición y el dolor no pasaba entre contracciones por lo que decidimos no ir hasta Paraná y a las 6,30 ya estaba en el Sanatorio de Santa Fe ¡con 9 cm. de dilatación! ¡Todo había pasado en casa y rapidísimo (no lo podía creer)! Ese fue un momento bárbaro, me sentía llena de confianza.

En sala de partos estuvimos más de una hora, las contracciones seguían siendo de 30 segundos, cada vez más difíciles de pasar, Leonardo no estaba encajado y la presentación no avanzaba nada. Intenté más sentada y más recostada en el sillón, pero seguía igual.

El Dr. Portillo propuso probar con oxitoxina, pero con Marcelo preferimos no arriesgarnos y sólo nos quedó la cesárea.

Cuando se decidió la operación pude estar a solas con Marcelo unos momentos, no me durmieron para nada, pude ver y besar a mi bebé ni bien nació, Marcelo también pudo verlo nacer (hizo trampa y espió por las puertas del quirófano que tenían ventanitas de vidrio), los controles pediátricos se hicieron con el papá en sala de partos y pude tenerlo ni bien salí de la cirugía (otra vez, Marcelo hizo trampa y entró con el bebé al pasillo donde me dejaron esperando para bajar a la habitación, cuando lo retaron se fue pero dejó a Leonardo conmigo).

Tanto el médico como el anestesista respetaron lo que pedimos y fue bastante diferente de mi primera cesárea, porque en ningún momento hubo apuros ni miedos innecesarios.

Ahora que pude escaparme un poco (Lucas recién se está recuperando de la gripe) no quería demorar más en contarte cómo había salido todo. Un abrazo, Caro.