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EDUCACIÓN MUSICAL EN LA TEMPRANA INFANCIA Basada en la Music Learning Theory (Teoría del Aprendizaje Musical) de Edwin Gordon Talleres dictados por Enzo Valls “Con la leche templada y en cada canción.” J. M. Serrat Cuentan que una vez le preguntaron al gran compositor y didacta húngaro Zoltan Kodaly, cuál era el momento ideal para iniciar la educación musical de un niño. La respuesta fue: “Nueve meses antes del nacimiento...” “...de la madre”, agrega con acertada ironía el Profesor Edwin Gordon, creador de la Music Learning Theory (Teoría del Aprendizaje Musical), resultado de sus largas y pacientes observaciones e investigaciones. Las aptitudes musicales son innatas pero no hereditarias. Su mayor potencial de desarrollo se encuentra, como para muchas otras capacidades, en la temprana infancia. Los niños aprenden la música de una manera muy similar a cómo aprenden a hablar, es decir: de manera no formal, sin prisa ni exigencias de resultados inmediatos, en un contexto de mucho afecto y comunicación, recibiendo una variada y relativamente compleja gama de estímulos. De fundamental importancia es el desarrollo de lo que Gordon llama, en inglés, audiation, o sea la capacidad para percibir y comprender sonidos no presentes físicamente en el ambiente, que es a su vez la que permite una “comprensión” profunda de la sintaxis musical y el desarrollo de capacidades de interpretación e improvisación creativa. La misma es desarrollada por medio de cantos rítmicos, melódicos y armónicos, y una plena valorización del rol del juego libre y del movimiento fluido del cuerpo. Son cantos, en su gran mayoría, sin texto. Porque la palabra representa en general un obstáculo para el aprendizaje de la música, ya sea por su carga semántica (logico-verbal) que distrae de una percepción más pura de los sonidos que por la dificultad de pronunciación, que dificulta el desarrollo de capacidades rítmicas. Mediante la utilización de sílabas con consonantes bilabiales, hasta los bebés más pequeños pueden explorar el ritmo con su propia “voz” aún sin emitir sonidos. Todo lo anterior se resume en una muy feliz expresión de Gordon: “El docente no tiene que enseñar música, sino ser la música.” Los padres, tal como ocurre con el habla, pueden transformarse en docentes naturales de sus hijos. Estos talleres ayudan a hacerlo, estando dirigidos ya sea a los niños que a los adultos que lo circundan durante los primeros meses o años de sus vidas. ENZO VALLS Es santafesino, pero ha pasado la mayor parte de su vida fuera de nuestra ciudad, residiendo en Buenos Aires, Chile, Brasil y sobre todo en Italia durante más de veinticinco años, desde donde ha visitado numerosos países de Europa, Africa y América Latina, compartiendo proyectos y experiencias con músicos de las más variadas latitudes. En Italia ha desarrollado significativas experiencias como docente, educador y promotor de actividades, eventos y proyectos culturales dedicados a la infancia, especializándose en los últimos años en educación musical en la temprana infancia, aplicando la Music Learning Theory (Teoría del Aprendizaje Musical) de Edwin Gordon, bajo cuya supervisión ha estudiado. Para un proyecto de investigación que tuvo como objetivo la adaptación al contexto local de la metodología sugerida por Gordon, la Secretaría de Cultura de la Provincia de Santa Fe (actual Ministerio de Innovación y Cultura) le ha concedido una beca en el rubro Filosofía y Ciencias de la Educación. Durante el 2008 ha integrado el Equipo Central de innovación pedagógica del Ministerio de Educación de la Provincia. Desde su regreso a Argentina, a mediados de 2004, se ha dedicado a traducir en diferentes actividades artísticas y educativas, las numerosas experiencias cosechadas dentro y fuera del país, realizando numerosos recitales de música argentina, latinoamericana e italiana en Santa Fe y Buenos Aires, junto a Miriam García, Nilda Godoy, Osvaldo Valls y Ricardo Llusá, entre otros. Con Darío Céspedes y Maximiliano Maglianese ha formado el trío de son cubano Tierra Soberana, con el cual ha grabado el CD “Mamoncillo y camarón”, además de acompañar en algunas ocasiones al Coro de la UNL y a Musicanthropus, de cuyo espectáculo “¡Qué falta de Geppetto!”, Enzo Valls ha sido, además, libretista y compositor. Actualmente, además de la actividad de “MUSICRECIENDO” en el Tinkunaco, junto a Claudia Barreyro dicta talleres para embarazadas y bebés en el marco del programa ALERO (barrio Chaqueño), del Gabinete Social de la Provincia de Santa Fe. Como voluntario conduce los talleres de murga y de instrumentos de viento de la Asociación MANZANAS SOLIDARIAS, dirigidos a chicos del barrio de Playa Norte. Junto al baterista Hernán Carnero forma el dúo Sirviñaco. REANUDA 3 DE FEBRERO
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