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CALENDARIO DE CHARLAS Y ENCUENTROS


Los bebés que son amamantados crecen con el corazón más


Es porque la leche materna eleva, en la adultez, los niveles de colesterol bueno.

Según el resultado de un nuevo estudio realizado en Estados Unidos, la lactancia conduciría a un peso más controlable en la edad adulta y además aumentaría los niveles del colesterol bueno en el torrente sanguíneo, considerado beneficioso para el corazón.

Los hallazgos, presentados durante la reunión de la Asociación Norteamericana del Corazón celebrada en Orlando, Florida, fueron extraídos de la tercera generación de participantes que fueron monitoreados para el Estudio Framingham del Corazón, financiado por el gobierno estadounidense. Durante cerca de 60 años, este estudio siguió el rastro de las características ambientales y de conducta capaces de influir en las dolencias cardiovasculares.

"Estudios anteriores ya habían sugerido que la lactancia protege contra algunos riesgos relacionados con las enfermedades cardíacas en la edad adulta" recordó Nisha Parikh, del Centro Médico Beth Israel Deaconess de Boston. Este estudio descubrió que la lactancia está relacionada con un índice de masa corporal menor y con niveles más altos de HDL, el llamado colesterol "bueno".

"Nuestro estudio es un buen punto de partida para el análisis de los mecanismos de la nutrición durante los primeros años de vida y de la forma como la exposición al medio ambiente puede tener efectos de largo plazo" indicó Parikh en una entrevista el fin de semana pasado.

De las 962 personas examinadas, el 26 por ciento de los adultos de mediana edad que dijeron haber sido amamantados por sus madres tenían un índice de masa corporal menor que el de sus pares que habían sido alimentados con mamadera. Tenían además un 55 por ciento más de probabilidades de tener un colesterol HDL más alto, que resiste los elementos que endurecen las arterias y pueden causar enfermedades cardíacas.

Una persona con sobrepeso tiene un índice de masa corporal de entre 25 y 29,9, en tanto que una obesa tiene 30 o más, según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta. Parikh calificó como "modestas" las diferencias de masa corporal entre los participantes amamantados y los alimentados con mamadera. "De todos modos, hasta una reducción modesta conduce a un riesgo menor de muertes por enfermedades cardiovasculares" concluyó Parikh.








LACTANCIA MATERNA UNA RESPUESTA VITAL EN EMERGENCIA


LA LECHE MATERNA es una sustancia viva, contiene tantas células como la propia sangre.

En algunas sabias culturas milenarias como en la India se la denomina "sangre blanca".

Estas células pueden destruir activamente parásitos, bacterias y hongos y contribuyen a regular la respuesta inmunológica, los gérmenes se multiplican menos y con menos rapidez en la leche materna, la leche materna no solo es un buen alimento, es además una buena medicina.

Podemos dividir y agrupar los beneficios para el bebé en cuatro tipos:

1º Ventajas nutritivas:

* Se digiere mejor y más rápido (Tiene enzimas digestivas: lipasa y lactasa entre otras).

* Tiene 3.6 veces menor cantidad de sodio que la leche de vaca (menor posibilidad de deshidratación, menor hipertensión)

* Tiene grasas y proteínas de mejor calidad (sobre todo para el desarrollo del cerebro).

* El hierro se absorbe casi en su totalidad (menos anemia).

*Su composición se adapta a las necesidades de la edad (es distinta para un bebé de término que para un prematuro).

* La lactosa ayuda a prevenir el raquitismo y en la absorción de calcio y el desarrollo del cerebro.

2ª Protección contra infecciones:

* Tiene linfocitos y macrófagos que destruyen gérmenes activamente.

* Es Higiénica (está siempre preparada, a temperatura justa y estéril).

* Tiene el Factor Bífido que impide el sobredesarrollo de gérmenes en el intestino.

* Tiene anticuerpos, protegen al niño de enfermedades a las que estuvo y está expuesta la madre.

* Tiene docenas de agentes antinflamatorios.

* Hay 10 veces menos internaciones en el bebé que toma pecho.

* Hay 30 veces menos riesgo de diarrea.

* Hay 3 veces menos riesgo de infecciones respiratorias.

* Hay 4 veces menos riesgo de sepsis (infección generalizada y grave) a algunos gérmenes frecuentes en la infancia.

* Hay 8 veces menos riesgo de enterocolitis necrotizante (Infección intestinal con gran mortalidad).

* 4 a 16 veces menos riesgo de meningitis por Haemóphilus (protección que dura 10 años).

* Hay 3 a 4 veces menos riesgo de Otitis media.

* 5 veces menos riesgo de padecer infección urinaria.

* 3 Protección contra la alergia:

* Impide la entrada de proteínas extrañas al intestino y al sistema.

* Tiene Zinc y ácidos grasos polinsaturados de cadena larga que contribuyen a una buena respuesta inmunológica.

Un solo biberón que se le dé al niño en los primeros días de vida puede aumentar las posibilidades de alergias. Todas las preparaciones para lactantes, incluida la leche de soja, comportan riesgo de alergia.

* Menor incidencia de Psoriasis en los bebés alimentados a pecho.

* Menor incidencia de Asma.

* Menor incidencia de Colitis Ulcerosa y Enfermedad de Crhon.

4º Otros beneficios:

* Menor incidencia de muerte súbita.

* Mejor respuesta a las vacunas y capacidad para luchar contra las enfermedades.

* Mejor desarrollo psicomotriz, emocional y social.

* Mayor Coeficiente intelectual (niños 20% más inteligentes).

* Menos riesgo de diabetes.

* Menos riesgo de hipertensión arterial.

* Hay 9 veces menos riesgo de cáncer y linfomas en la infancia.

* Menor producción de caries y problemas de ortodoncia (aparatos).

* 35% menos riesgo de obesidad futura.

* Menor riesgo de Enfermedad Celíaca.

* Menor incidencia de miopía.








Lactancia y Trabajo


…Existen dos obstáculos comunes para la elección y éxito de la lactancia materna: las presiones del lugar de trabajo/sociales y las presiones de mercado. Las madres han trabajado siempre y la lactancia materna continuaba con el trabajo de la madre desde el inicio de la especie humana. Sin embargo, hoy en día, el lugar de trabajo y las estructuras sociales pueden crear obstáculos para una lactancia materna normal y saludable. Para algunas trabajadoras, la alimentación con leche materna puede continuarse a través de la extracción de leche y su almacenamiento, mientras que otras adoptan el comportamiento de “alimentación de reversa”, donde el bebé recibe alimentación con lactancia materna cuando la madre está presente, generalmente en la noche. En muchos lugares, las presiones agresivas del mercado llevan a muchas mujeres y trabajadoras de la salud, a creer que hay muy poca diferencia entre la lactancia materna y la alimentación con fórmula. La publicidad puede ser muy poderosa, especialmente en países en los que la economía de mercado ha dado la bienvenida a la publicidad sofisticada como un elemento esencial del mercado…”

… El problema de trabajar y amamantar proporciona una de las áreas de más interés para el análisis de género. Las mujeres tienen que tomar decisiones todos los días, algunas más difíciles que otras. La decisión de amamantar o no, especialmente cuando regresan a trabajar, es una de las principales y está influenciada por una serie de factores: condiciones en el trabajo, leyes y prácticas nacionales de protección de la maternidad, apoyo de la familia, información y experiencia en amamantar, sus valores de vida y de carrera, sus condiciones socioeconómicas, su salud, su autoestima y confianza, así como cuán empoderada se siente…

El cuidado infantil y la lactancia son parte del trabajo laboral reproductivo de las mujeres que necesita ser valorado, social, económica y culturalmente, y apoyado por la sociedad. Particularmente la lactancia materna debería ser reconocida como un derecho de la mujer y no un deber. La protección de la maternidad es una responsabilidad social...

“El cambio más grande y profundo es que madres e hijos se separaron. Ahora parece que trabajar y estar con los niños no fueran compatibles. Se produjo una ruptura. Además como para separar más las relaciones a muchas madres les dicen que para volver a trabajar tienen que comprar leche no humana y hacer biberones… Para lograr mantener el vínculo madre e hijo se construyó toda una estrategia que permite que las madres sigan proporcionando leche materna. Dejar su leche es como dejar un poco de sí mismas. Esto por supuesto es muy beneficioso para los niños pero también para la madre: le alivia un poco la culpa de alejarse. Y le asegura una manera de reencuentro al final de su jornada de trabajo…”








Guía para guardar y manejar la leche humana


Apariencia

La leche humana tiene una apariencia diferente de la leche de vaca y la leche de fórmula, pero quédese tranquila que tiene todo lo que un niño o niña humanos necesitan para desarrollarse plenamente. El color y la consistencia pueden variar dependiendo de la edad del bebé y la dieta de la madre, pero generalmente la leche humana parece más delgada y con una variación de color que va de amarillo a blanco-azulado. Esto es totalmente normal. Usted también notará que, en la heladera, se separa en una capa de grasa en la parte superior y que hay partículas que flotan en la leche. Esto se debe a que no está homogeneizada. Sacuda bien la leche para mezclar la grasa con el resto.

Almacenamiento

La leche humana no es tan delicada como mucha gente piensa debido a sus propiedades antibacterianas.

Aquí les damos algunas guías sobre cómo almacenarla:

- A 15 grados C la leche humana puede almacenarse hasta por 24 horas.

- A 19 a 22 C la leche humana puede almacenarse por 10 horas.

- A 25 grados la leche humana está a salvo de baterías nocivas de 4 a 6 horas.

- La leche humana puede estar refrigerada por 8 días a entre 0 a 4 grados C sin aumento de riesgo de bacterias nocivas.

- La leche humana puede congelarse en un refrigerador con freezer hasta por 2 semanas.

- La leche humana puede congelarse en un freezer con puerta independiente por entre tres y cuatro semanas.

- La leche humana puede congelarse en un freezer profundo a -19 C por seis meses o más.

- Asegúrese de leer las fechas en los contenedores de leche y use las más antiguas primero.

Calentamiento

Siempre debe lavarse las manos y guardar mamaderas, tetinas, tazas y cucharas muy limpias. La leche humana no está clasificada como tejido humano y por ello no debería presentar preocupaciones sobre su manejo.

Refrigeración de la leche

- Para calentar la leche refrigerada sosténgala bajo el chorro de agua caliente hasta que alcance la temperatura ambiente. No caliente la leche directamente sobre el fuego o en un microondas. Además de destruir componentes valiosos de la leche, el calentamiento en microondas puede causar quemaduras.

- Para descongelar leche congelada, sostenga el contenedor bajo el agua fría y gradualmente comience a poner agua más caliente hasta que la leche se descongele y esté caliente a temperatura ambiente. También es posible sumergir el contenedor en un plato de agua caliente que ha sido calentado en la cocina.

- No deje leche humana a temperatura ambiente para descongelarse.

- Si más de un contenedor está siendo descongelado, es bueno combinar leche la leche en una toma.

- Leche congelada pero no abierta puede, en condiciones de seguridad, mantenerse refrigerada por hasta 24 horas.

- Leche descongelada no debería volver a congelarse.

Ciclo al revés

Ahora usted está de regreso al trabajo, se saca leche regularmente, pero la persona que cuida a su bebe o beba reporta que el pequeño (o pequeña) no está interesado (a) en las tomas diarias. Pero quiere estar continuamente al pecho en la casa. ¿Qué está pasando? Quizás está haciendo el ciclo al revés. Este término refiere a una conducta que algunos bebes desarrollan cuando su rutina normal de lactancia diurna es interrumpida. En otras palabras, su bebé está aguantándose para la “toma real”.

Porqué un bebé elige el ciclo al revés

Hagamos frente a ello, la lactancia materna es solo parcialmente leche. Algunos bebés eligen comer solo para paliar su hambre hasta que mamá vuelva.

A este punto, quieren ser amamantados frecuentemente para recuperar las calorías perdidas y la distancia.

Signos que su bebé está haciendo el ciclo al revés:

- Su bebé solo toma pequeñas cantidades de leche materna en su ausencia.

- Duerme más durante el día o está menos activo cuando está con la persona que lo cuida.

- Quiere tomar leche materna más frecuentemente cuando usted regresa a casa. Si su bebé cambió los horarios de esta forma, está bien. De hecho, algunas madres que trabajan disfrutan de la cercanía nocturna y aprecian que tengan que tener menos sesiones de sacarse leche.

¿Cómo hacer frente al ciclo al revés?

Relájese. Muchos bebés (mayores) hacen ocho horas de noche sin comer nada. Quizás, como esos bebés, el suyo ha elegido la vía menos común.

Abandone los horarios.

Los bebés que invirtieron el ciclo requieren un acceso irrestricto al pecho en su presencia.

Practique el colecho. Estar muy cerca de la mamá es muy importante para los bebés que han invertido el ciclo. Ofrezca el máximo de nutrición y cercanía al traer a su bebé a la cama y amamante frecuente- mente.

Promueva que su bebé mame frecuentemente en las horas de la noche, aunque esté practicando el colecho. Cuanto más se amamante antes de irse a dormir, lo menos se despertará de noche.

Almacene su leche en pequeñas cantidades para evitar desperdicios.

Comuníquese.

Explique lo que está pasando a la persona que cuida a su bebé para que no se preocupe de forma innecesaria.

Aunque la inversión del ciclo es bastante común entre los bebés amamantados usted deberá estar atenta y alerta para estar segura que su bebé recibe suficiente leche.

Tenga en cuenta:

Pañales.

Asegúrese que su bebe moja muchos pañales y evacua en forma periódica.

Crecimiento.

Asegúrese que su bebe aumenta de peso y está creciendo adecuadamente. Si su bebé o beba muestra signos que no está recibiendo suficiente comida, está irritable, o si su producción de leche es baja, intente aumentar las sesiones de amamantarlo (a) cuando están juntos y diga a la persona que lo cuida que haga un esfuerzo adicional para promover que su bebe tome su leche cuando no está.

Si todo está bien, ¡disfrute a su bebé y esté orgullosa de que encontró una solución








Extracción de leche.


Higiene.

Recomendamos antes de cada extracción lavarse bien las manos con agua y jabón y los pezones con agua sola, secarlas. La extracción se hará en forma manual o con saca leche.

La extracción manual se hará en tres pasos:

Primero: estimulación de los pezones tocándoselos para liberar ocitocina (la hormona que suelta la leche) durante un minuto.

Segundo: arrastre de la leche con masaje desde la base del pecho hasta la areola: 3 o 4 veces.

Tercero: la extracción con dos dedos (índice y pulgar en pinza) en la base de la areola, juntándolos a través del pecho para que se encuentren y con la otra mano se sostiene el recipiente que junta la leche que gotea (frasco de urocultivo).

Descartar las primeras gotas de leche para disminuir la contaminación de la leche colectada.

El recipiente debe estar rotulado con la fecha y hora de la extracción.

Conservación de la leche materna

Guardar la leche hasta 3 horas a temperatura ambiente o en la heladera de 1 a 2 días. Si se desea conservar la leche durante más tiempo se puede guardar 2 semanas en congelador de heladera de o 3 meses en freezer.

Para desfrizar o descongelar la leche almacenada bajar a la heladera el día anterior a ser usada y luego calentarla para sacarle el frío, colocando el frasco en un recipiente con agua caliente (tipo baño María sin encender el fuego), agitando el recipiente para que se mezcle bien la leche y su grasa.

Cuando retira la leche descongelada o desfrizada de la heladera puede notar que se encuentra separada la parte densa de la líquida. Es normal la leche materna no se corta.

No vuelva a congelar la leche que se ha descongelado.

No use leche que al decongelar tenga olor a jabón de coco, cuajada o pescado











LA IMPORTANCIA DEL CALOSTRO

Ellen Penchuk

Seymour CT EEUU

Aprendí sobre lactancia a una tierna edad, sentada en la falda de mi abuela.

Mi abuela era partera y doula en el norte de Maine, EEUU, al comienzo del

siglo XX. Me contaba sobre su vida y sus pasiones.

Las historias de mi abuela sobre viajes en trineo a través de tormentas

enceguecedoras para atender a las madres parturientas y asistirlas en el

nacimiento de sus bebés me maravillaban. Hablaba sobre la belleza milagrosa

del nacimiento y cuán inspirador era ayudar a que un bebé se deslizara

suavemente del vientre de su madre. Se sentía honrada de haber podido dar la

bienvenida al mundo a tantos bebés.

Envolvía a los bebés en mantas tibias y los ayudaba a prenderse al pecho

para su primera toma. Decía que la primera toma hacía más fácil su trabajo

de remover la placenta. Después de terminada la toma, mi abuela sostenía al

bebé y la mamá ponía unas gotas de calostro en los ojos del recién nacido.

Mi abuela decía que esto lo protegía de las infecciones oculares y promovía

una buena visión. Esta práctica continuaba, varias veces por día, hasta que

bajara la leche de la madre.

Cuando le pregunté a mi abuela por qué el calostro era tan importante para

los bebés, me dijo que todos los mamíferos lo necesitan para sobrevivir.

Todos los granjeros lo saben, es simplemente sentido común. El calostro

provee inmunidad contra un montón de infecciones y los animales recién

nacidos morirían sin la protección que el calostro de sus madres les

ofrecía.

Así empezó mi fascinación y curiosidad por las propiedades de la leche

humana. Después de todos estos años, todavía no he saciado mi curiosidad y

mi fascinación sólo ha crecido. Cuanto más leo e investigo la leche humana,

más me maravillan sus cualidades - y todo comienza con el calostro.

Lactogénesis I, la primera etapa de la lactancia, comienza a mediados del

embarazo. Los pechos están ya listos para comenzar a segregar este fluido

mágico. Durante la primera mitad del embarazo, el estrógeno hace que el

sistema de conductos prolifere y crezca. La progesterona es responsable del

aumento de tamaño de los lóbulos y alvéolos. Los pechos se vuelven más

grandes y se pueden ver las venas a través de la piel. A medida que estos

cambios se producen, la areola se agranda y oscurece, los pezones se ponen

más erectos. Las glándulas de Montgomery ubicadas debajo de la areola

también se agrandan. Los pechos comienzan entonces su etapa secretora,

llenando los alvéolos con calostro. Los pechos se distiende y se ponen más

pesados, preparándose para el amamantamiento. La Lactogénesis I continúa

hasta que baja la leche de la madre (Riordan, 2005)

Después de que sale la placenta comienza la Lactogénesis II. La caída

abrupta de los niveles de progesterona es lo que dispara esta etapa de la

lactancia. La madre comenzará a producir leche madura dentro de tres a cinco

días. La leche continúa siendo una mezcla de calostro y leche madura hasta

dos semanas posparto, durante la etapa de leche de transición.

Un recién nacido llega a nuestro medio ambiente en estado estéril.

Inmediatamente, su piel y sus membranas mucosas, en todo su cuerpo,

comienzan a ser colonizadas por bacterias (Hanson 2004). Un recién nacido

que recibe calostro tiene enormes ventajas por sobre un bebé alimentado

artificialmente, dadas las inmunidades protectoras que se le brindan. Las

cualidades del calostro son únicas. Es específico para la especie y diseñado

para el desarrollo de bebés humanos (Lawrence y Lawrence 1999).

El estómago de un recién nacido es del tamaño de una canica, lo cual

significa que puede contener menos de un cuarto de onza de leche (N. de T.

7.4 ml o ½ cucharada) (Scammon y Doyle 1990). Pequeñas dósis de calostro es

lo que está diseñado para el bebé humano. Estas primeras tomas son

fácilmente digerible. Las cualidades laxantes del calostro favorecen la

eliminación del meconio, la primera materia fecal del bebé. A medida que el

meconio es eliminado del intestino del bebé, su estómago crece al tamaño de

su puño. Este crecimiento ocurre rápidamente durante los primeros tres días

de vida.

Se debe alentar las tomas frecuentes. Es común que los recién nacidos "se

despierten" el segundo día de vida y quieran tomar el pecho con frecuencia.

Pueden exhibir un comportamiento de tomas acumuladas, tomando de a ratos

durante horas y después durmiendo durante unas pocas horas. Este es

comportamiento normal de recién nacido. Este esquema de tomas frecuentes

favorece la eliminación del meconio y reduce la posibilidad de que el bebé

tenga ictericia. Las tomas frecuentes también ayudan a que la transición a

leche madura comience lo antes posible (ILCA 2000).

El calostro es un líquido vivo, parecido en su composición a la sangre.

Contiene más de 60 componentes, 30 de los cuales son exclusivos de la leche

humana. Es específico para la especie, diseñado para bebés humanos (Neville

y Neifert 1985).

Este líquido es rico en inmunoglobulinas, las cuales protegen a los bebés de

virus e infecciones (Lucas 1998). La inmunoglobulina principal en la leche

humana es la secretory IgA (sIgA). Los anticuerpos producidos son

específicos para el medio ambiente de la madre y están dirigidos a los

patógenos que rodean al bebé. Es también responsable de que continúe la

protección pasiva provista en el útero por la placenta, tal como los

anticuerpos contra el virus de la polio y la rubeola.

La función principal de la sIgA, junto con otras inmunoglobulinas, es la de

"pintar" la pared del estómago y el intestino del bebé. Estas superficies

pueden entonces defender al bebé contra virus y bacterias impidiendo que los

patógenos se adhieran a ellas (Alm y Engstrand 2002). Algunas de estas

inmunoglobulinas increíbles atacan a los patógenos y los matan. Estos

componentes son importantes en la lucha contra y la prevención de la

enterocolitis nectrotizante en los bebés prematuros, la cual puede ser fatal

(Hanson & Korotkonva 2002). Estas acciones preventivas brindan protección

óptima a los recién nacidos.

Hay muchas otras cualidades del calostro que lo hacen verdaderamente único.

El calostro contiene grandes cantidades de sodio, potasio, cloruro y

colesterol. Se cree que esta combinación favorece el desarrollo óptimo del

corazón, cerebro y sistema nervioso central del bebé (Oddly 2002; Rivers

2003). Esta puede ser la causa de la prolongada secreción de calostro en

madres de bebés prematuros. Todos estos componentes ofrecen al bebé

prematuro la mejor oportunidad para el desarrollo óptimo de sus frágiles

órganos.

El calostro es también rico en proteínas, aproximadamente tres veces más que

la cantidad en la leche madura. Estas proteínas proveen la nutrición

adecuada a los bebés amamantados. Ayudan en la defensa contra las

infecciones y facilitan el desarrollo de funciones fisiológicas importantes

del bebé (Lonnerdal 2003). Las proteínas son también responsables de

mantener el nivel de azúcar en la sangre del bebé. Esto es particularmente

importante para los bebés de madres que sufrieron de diabetes gestacional.

El calostro está saturado de vitaminas solubles en grasa. A menudo es de

color amarillo o anaranjado, reflejando altos niveles de beta-caroteno, uno

de los muchos antioxidantes presentes en él. Los antioxidantes actúan como

protectores de las células del cuerpo del bebé y mejoran su sistema

inmunológico (Hanson y Korotkonva 2002).

El color del calostro cambia. Puede ser transparente, amarillo brillante,

blanco, naranja, rosado y marrón claro (Wilson-Clay and Hoover 2002). Los

alimentos y las bebidas que una madre pueda ingerir pueden ser la causa de

estos cambios de color. Las vitaminas y medicamentos que la madre ingiera

también pueden afectar el color. Leche rosada es a veces causada por sangre

seca en los conductos y es llamada "síndrome del caño oxidado". Pequeñas

cantidades de sangre en la leche humana no le hacen daño al bebé, por lo

tanto no hace falta descartar la leche o dejar de amamantar.

(...)

Mi abuela vivió 96 años. Hablábamos a menudo sobre las maravillas del

nacimiento y la lactancia. Agradezco que vio nacer y tomar el pecho a todos

mis hijos. Estaba tan orgullosa de mi participación en la Liga de La Leche.

Pensaba que era maravilloso que las mujeres pudieran apoyarse mutuamente en

sus elecciones como madres. Y estaba orgullosa de todas nosotras porque les

ofrecíamos a nuestros bebés lo mejor: leche humana.

Como le gustaba tanto decir:, "El calostro es el alimento más valioso que un

bebé va a recibir en toda su vida. Amamanten a sus hijos temprano y con

frecuencia".








RESULTADO DE UNA INVESTIGACION


DE MAS DE 6 AÑOS ENTRE 14 MIL NIÑOS

Clarín 7 de Mayo 2008

¿Son más inteligentes los chicos que fueron amamantados?

Tendrían un mayor coeficiente intelectual y mejor rendimiento en lectura, escritura y RESULTADO DE UNA INVESTIGACION matemática.

Por: Ian Sample

Fuente: THE GUARDIAN. ESPECIAL

Según los resultados del estudio más amplio sobre el tema realizado hasta la fecha, los bebés que son amamantados son más inteligentes que los alimentados con leche comprada.

Los médicos siguieron de cerca durante seis años y medio a cerca de 14.000 niños y descubrieron que aquellos que habían sido amamantados mostraban resultados considerablemente mejores en las pruebas de IQ (coeficiente intelectual).

Para los 6 años y medio de edad, los chicos que habían sido amamantados de forma excluyente tenían un rendimiento 7,5 puntos más alto en las pruebas de inteligencia verbal y de 5,9 puntos más en las pruebas generales de coeficiente intelectual. Los docentes vieron que tenían un rendimiento superior en lectura, escritura y resolución de problemas matemáticos.

El hallazgo, que confirma investigaciones anteriores, plantea de todos modos la pregunta de si la causa de esta diferencia que aumenta la inteligencia en los bebés es la leche materna o el cuidado materno asociado. Estudios anteriores habían sugerido que la lactancia aumenta la inteligencia de los bebés, pero su efecto había resultado difícil de concluir.

En el último de los estudios realizados, investigadores liderados por Michael Kramer, profesor de Pediatría en la Universidad McGill de Montreal, Canadá, se dedicaron a estudiar a los niños nacidos en 31 hospitales maternales de todo Bielorrusia entre 1996 y 1997. Superaron los problemas que habían existido en estudios previos haciendo que la mitad de los hospitales adoptaran un programa de promoción de la lactancia materna, mientras que el resto funcionó como grupo de control en donde se ofreció el asesoramiento post parto habitual.

Entre 2002 y 2005, los médicos entrevistaron a 13.889 niños y a sus madres. De estas últimas, cerca de la mitad había asistido a clínicas en donde se promocionaba la lactancia materna. De las que asistieron a estas clínicas, el 43% alimentó a sus bebés sólo con leche materna, hasta los 3 meses de sus hijos, en comparación con el 6,4% de aquellas de las clínicas de control.

"Nuestro estudio aporta la prueba más contundente hasta la fecha de que una lactancia prolongada aumenta la inteli gencia de los niños", aseguró Kramer, cuya investigación aparece publicada en los Archivos de Psiquiatría General.

Se sabe que la leche materna contiene ácidos grasos esenciales y una sustancia química llamada factor de crecimiento, similar a la insulina, que sería responsable de por sí de un aumento de los niveles de inteligencia.








DESTETE


DESTETE

El destete es un proceso que comienza cuando se incorpora a la dieta del bebé cualquier otro alimento además de la leche materna, y finaliza cuando el bebé no toma más el pecho.

Muchas mamás se preguntan hasta cuándo se debe amamantar. La respuesta es algo compleja, ya que por un lado deberían ser la mamá y el bebé quienes decidan cual es el mejor momento para ambos, pero por otra parte, existen muchos factores sociales y culturales que interfieren a la hora de decidir.

Según UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, “todos los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente a pecho desde el nacimiento hasta los seis meses de edad. Posteriormente los niños deberían seguir siendo amamantados, recibiendo al mismo tiempo alimentos complementarios apropiados y en cantidades suficientes, hasta los dos años de edad o más”. Esta declaración puede parecer un tanto exagerada, pero esto es debido a los factores culturales que mencionaba más arriba. Pensemos si no por qué no nos parece extraño ver a un bebé de dos años o más tomando una mamadera. Consideramos que sigue siendo un lactante y que debe ingerir grandes cantidades de leche. Entonces, ¿por qué reemplazar la leche de mamá por otra ?

La leche materna se va modificando para adaptarse a las necesidades nutricionales del bebé a medida que este crece. También es importante que la mamá esté atenta a las otras necesidades que tiene su hijo ( estimulación, distracción) que también se van modificando con el crecimiento. Citando al doctor Carlos Beccar Varela, el destete “es un período de la vida de la madre y del niño en el que ambos aprenden a dar y recibir comida, confortación y comunicación de una manera diferente que con el pecho” (Tomado de Lactancia Materna .Guía profesional )

Dejando de lado la edad del bebé, en todos los casos, el destete debe ser un proceso gradual, paulatino, y debe llevarse a cabo respetando los tiempos de la mamá y del bebé. Esto quiere decir que, por ejemplo, deberíamos tratar de evitar que el destete coincidiera con una mudanza, con el retorno de la madre al trabajo, o cualquier acontecimiento que altere la rutina de la casa; con el comienzo de la dentición o con el momento en el que el bebé empieza a caminar.

SUGERENCIAS PARA LA MADRE QUE QUIERE DESTETAR

La Liga Internacional de la Leche aconseja : “no ofrecer ni rehusar”. Esto significa no ofrecer el pecho porque llegó la hora acostumbrada, o porque nos parece que el bebé tiene hambre ; sino esperar a que sea el bebé quien lo pida. Y cuando esto ocurre, no rehusarnos ni conformar al bebé con otro alimento.

Evitar los lugares donde usualmente amamantábamos. A veces es útil cambiar algunos muebles de lugar, o evitar los lugares de la casa donde solíamos dar de mamar.

Distraer al niño antes de la hora en que sabemos que pedirá el pecho. Ofrecer un juguete, una actividad divertida u otro alimento puede ser de gran ayuda.

La primera mamada de la mañana, y la última antes de irse a dormir suelen ser las últimas en dejarse, y las que demanden más trabajo.

Si vamos a sustituir el pecho por una mamadera, será más fácil que el niño la acepte si se la da otra persona y la madre no está cerca.

La introducción de los semisólidos es un juego, no una obligación que debe cumplimentarse en una determinada cantidad de tiempo. Si su hijo no quiere hoy una comida, no insista. Ofrézcasela dentro de unos días, o presentada de otra forma. Deje que el niño intente agarrar la cuchara, o que toque el alimento. Este es un nuevo elemento en su vida y debe explorarlo y conocerlo a su manera. Si se respetan los tiempos sugeridos para el destete, no hay que preocuparse por el peso o el estado nutricional del niño, ya que la leche materna sigue siendo su principal fuente de nutrientes.

Tengamos en cuenta que amamantar no es sólo dar y recibir comida, sino que es un momento en el cual nosotras y nuestro hijo estamos exclusivamente el uno para el otro, y en el que él sabe que dejaremos todo lo que estemos haciendo para atenderlo. Planifiquemos entonces, otros momentos o actividades en las cuales el niño pueda contar con nosotras en exclusividad, para que él no sienta que dejar el pecho implica perder nuestra dedicación.

Cada mamá sabe internamente cuál es su tiempo y el de su bebé. Respetar éste tiempo es la única receta para un destete feliz.








SEMANA 2008 POR UNA LACTANCIA MATERNA


Para celebrar la semana, recibimos los excelentes testimonios de dos mujeres increíbles: Giselle y Candela, y de un papá increíble: Pedro.

Nos fueron a contar como la CONVICCION obró a su favor, en saber que la teta es ireemplazable en la crianza de sus hijas.

Todo el Tinku, absorto con los relatos....

Gracias a los cinco por visitarnos!!!!!!








Testimonio de Candela, una mamá convencida de lactar...


Una mamá , su bebé y la teta una verdadera historia de amor.

“Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño. Basta con aprender a escuchar los dictados del corazón y a descifrar el lenguaje que está más allá de las palabras”. Paulo Coelho.


Habia una vez una mamá que tenía los pezones umbilicados. Uno más que otro pero umbilicados al fin.

“Vos no vas a poder amamantar”, le había dicho un viejo ginecólogo en su primer consulta cuando era una adolescente. Palabras fuertes para alguien tan joven. Tanto, que resonaron casi constantemente en su cabecita, aún luego de saber que Paulina venía en camino. Sentía que la naturaleza le jugaba una mala pasada. Cómo iba a alimentar a sus hijos el día de mañana?!?!

Cuando el test de embarazo dio positivo, la primer pregunta que hizo al médico que la atendía (que no era aquel que le había dado esa mala noticia años atrás) fue “cómo hago para darle la teta cuando nazca mi hijo!!!??? cómo hago para solucionar este problema?!!??!”.

No sé¨ bien por qué esta mamá no aceptaba otra manera de alimentar a su bebé. Quizás porque a ella su mamá le dió teta y solo teta; quizás porque la naturaleza nos enseña que así debe serâ no lo se, pero desde el inicio de su embarazo (sin exagerar ni un poquito), todas las noches hacía los ejercicios que le había enseñado su médico para sacar los pezones hacia fuera, tomaba 5 minutos de sol, trataba de que están expuestos al aire y, más cerquita del final de su embarazo, utilizó una jeringa para ayudar a formar el pezón, como le había enseñado una partera “muy especial”.

Así y todo, el día del nacimiento, con un parto vaginal maravillosamente único, Paulina (que así se llamó su beba) no podía prenderse de la teta. Quería pero no podía!!! Qué desesperación le agarró a esta mamá !!!! La partera que asistió su parto intentaba ayudarla y su bebé hacía todo lo posible para prenderse y no desperdiciar ni un poquito el calostro que ya bajaba de sus pechos. Llamaba la atención el esfuerzo que hacía esa beba para prenderse a toda costa!!! Yo diría que hasta “lamía” los pezones de su mamá . Como si supiera lo importante que era para su mamita que ella tomara ese alimento con el que Dios la había bendecido!!!!!!!. Y seguramente era así. Tan así que juntas aprendieron, de a poquito, este arte de amamantar.

Una vez en la habitación, y viendo que costaba mucho que Paulina se prendiera de la teta de su mamá , alguien sugirió que le diera leche de fórmula. A continuación un ¡¡¡No!!!!! rotundo se escuchó por todo el sanatorio. “Mi hija va a tomar solo teta, si le doy otra leche después no va a tomar la mía”, trató de explicar con un poco más de calma la mamá . Y bueno, ante tan firme decisión, la dejaron tranquila y ella solita siguió intentando. Bueno, solita no. Contaba con la ayuda de su beba que era la mejor maestra en esta maravillosa aventura de dar la teta.

Claro, aún teníamos sin resolver totalmente el tema de los pezones umbilicados. Después de algunos días en los que su mami hacía gala de un contorsionismo impensado (usaba las poses más locas que se pueden imaginar para que su hija se prenda a la teta y cuando lo lograba, casi ni respiraba para que no se moviera y se desprendiera del pezón!!!!!), con la ayuda de unas pezoneras de silicona Paulina había logrado prenderse de uno de los pechos. Del otro, muy lastimado por tanta “lucha”, su mamá se sacaba leche mientras Paulina mamaba de la otra. Y saben qué¨? Paulina tomaba esa leche en vasito, sí!!!!!!!!!! Qué genialidad!!!!!!!!!!!!

Mientras tanto, la mamá seguía intentando prenderla de la otra teta, cosa que lograron justo el día que Paulina cumplía el primer mes de vida, como celebrando el momento. Qué alegría tenía esa mamá !!!!! Le contaba a todo el mundo que su hija tomaba teta, teta y más teta!!!! Le daba teta a cada rato y en cualquier lugar!!!! (pobre Pauli, a veces su mami la atragantaba un poco con tanto “amor” transmitido a través de la leche materna)

Y saben qué preguntó el papá??? ¿¿¿”amamantar deriva de la palabra amor???”. Y no, el origen de la palabra es otro, pero qué bien le queda este derivado!!!! Es que verdaderamente, dar la teta es un acto de amor. Y así lo sentía esta mamá. Y también así lo sentía Paulina. Juntas emprendieron este camino, juntas aprendieron que nada es imposible cuando hay una firme convicción de lograrlo. Pero no iban a poder solas. Era necesario un papá que comprendiera lo importante que era para la mamá y su bebé establecer un vínculo a través de la teta. Que quisiera con mucha fuerza que todos los beneficios de la leche materna pasaran a su hija. Y allí estaba. Firme, decidido, ayudándolas en cada intento. Compartiendo el sentimiento de esa mamá que sabía que tenía que luchar para que su hija tuviera lo mejor de lo mejor, y compartiendo también el sentimiento de su hija, que con su mirada, tan chiquitita, le pedía que no aflojara.

Hoy, casi 3 meses después, los 3 viven una verdadera fiesta cada vez que Paulina tiene hambre. Es que en cualquier momento y en cualquier lugar, ella disfruta de lo mejor que le dio la vida después de sus papis... la teta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!







Mitos sobre la Lactancia


Algunos mitos sobre la lactancia materna

Mito 1: Una madre necesita amamantar únicamente de cuatro a seis veces cada 24 horas para mantener una buena cantidad de leche.


Mito 1: Una madre necesita amamantar únicamente de cuatro a seis veces cada 24 horas para mantener una buena cantidad de leche.

Realidad: Los estudios científicos demuestran que cuando una madre amamanta frecuentemente desde que nace el niño, con un promedio de 9,9 veces cada 24 horas durante los primeros 15 días, su producción de leche es mayor, el niño aumenta mejor de peso y la madre amamantará durante un período de tiempo más largo. La producción de la leche ha demostrado estar relacionada con la frecuencia de las tomas. La cantidad de leche empieza a disminuir cuando las tomas son poco frecuentes o restringidas.

Mito 2: Los niños obtienen toda la leche que necesitan durante los primeros cinco a diez minutos de mamar.

Realidad: Aunque muchos bebes mayorcitos pueden tomar la mayor parte de su leche en los primeros cinco a diez minutos, esto no es generalizable a todos los niños. Los recién nacidos, que apenas están aprendiendo a mamar, no siempre son tan eficaces al pecho y a menudo requieren mucho más tiempo para comer. Poder mamar también depende del reflejo de subida de la leche materna. En vez de adivinar, es mejor permitir que el niño mame hasta que muestre señales de satisfacción, tales como soltarse él solo o tener los brazos y las manos relajados.

Mito 3: Las madres lactantes deben espaciar las tomas para que puedan llenársele los pechos.

Realidad: El cuerpo de una madre lactante siempre está produciendo leche. Sus senos funcionan en parte como "depósitos de reserva", algunos con mayor capacidad que otros. Cuanto más vacío este el pecho, más rápido trabajará el cuerpo para reabastecerlo. Cuanto más lleno esté el pecho, más lenta será la producción de leche. Si una madre espera sistemáticamente a que se le "llenen" los pechos antes de amamantar, su cuerpo puede recibir el mensaje de que está produciendo demasiada leche y, por tanto, reducir la producción.

Mito 4: Es la cantidad de leche que el niño consume, lo que determina cuánto tiempo aguanta un niño entre dos tomas.

Realidad: Los niños amamantados vacían el estómago más rápidamente que los niños alimentados con biberón. Esto se debe al tamaño mucho menor de las moléculas de las proteínas que forman parte de la leche materna. Aunque la cantidad de leche que se consume es uno de los factores que determinan la frecuencia de las tomas, el tipo de leche es de igual importancia. Los estudios antropológicos de las leches producidas por los diversos tipos de mamíferos confirman que los bebes humanos están diseñados para recibir alimento con frecuencia y que así lo han hecho a través de la historia.

Mito 5: Nunca despiertes al niño que duerme.

Realidad: Aunque es verdad que la mayoría de los niños indican cuándo tienen hambre, es posible que los recién nacidos no se despierten tan a menudo como lo necesitan, por lo que hay que despertarlos si fuera necesario para que coman por lo menos ocho veces cada 24 horas. Quizá no se despierta a causa de los medicamentos que recibió la madre durante el parto, por ictericia, chupete o comportamiento introvertido por parte de los niños a los que se les hace esperar cuando dan señales de hambre.

Mito 6: Las madres lactantes deben usar siempre ambos pechos en cada toma.

Realidad: Es mucho más importante dejar que el niño termine de tomar del primer lado antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo lado durante esa toma. La última leche (que contiene más calorías) se obtiene gradualmente conforme se va vaciando el pecho. Para algunos niños, si se les cambia de lado de forma prematura, se llenarán de la leche primera, más baja en calorías, en vez de obtener el equilibrio natural entre la leche primera y segunda. Como resultado, el niño no se satisfará y perderá peso.

Mito 7: Si un niño no aumenta bien de peso, es posible que la leche de su madre sea de baja calidad.

Realidad: Los estudios demuestran que aun las mujeres desnutridas son capaces de producir leche de suficiente calidad y cantidad para suplir las necesidades de crecimiento del niño. En la mayoría de los casos, el escaso peso se debe al consumo insuficiente de leche materna o a un problema orgánico del niño.

Mito 8: Cuando una mujer tiene escasez de leche, generalmente se debe al estrés, la fatiga o el bajo consumo alimenticio y de líquidos.

Realidad: Las causas más comunes de leche escasa son: tomas infrecuentes y/o problemas con el afianzamiento y postura del bebé al mamar. Ambos problemas se deben en general a información incorrecta que recibe la madre lactante. Los problemas de succión del niño también pueden afectar de forma negativa a la cantidad de leche que produce la madre. El estrés, la fatiga o la mala nutrición rara vez son causas de baja producción de leche, ya que el cuerpo humano ha desarrollado mecanismos de supervivencia para proteger al lactante en tiempos de hambruna.

Mito 9: Una madre debe tomar leche para producir leche.

Realidad: Una dieta saludable de verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse adecuadamente y producir leche. El calcio se puede obtener de una gran variedad de fuentes no relacionadas con los lácteos, como las verduras verdes, semillas, frutos secos y pescados como la sardina y el salmón con espina. Ningún otro mamífero toma leche para producir leche.

Mito 10: Las madres no deben prestarse a ser el "chupete" de su hijo.

Realidad: Consolar y suplir las necesidades de succión al pecho es el diseño de la naturaleza para madres e hijos. Los chupetes son un sustituto de la madre cuando ella no está. Otras razones de ofrecer el pecho para apaciguar al niño incluyen un mejor desarrollo oral y facial, la prolongación de la amenorrea, evitar la confusión de succión y estimular una producción adecuada de leche que asegure un índice más elevado de éxito de la lactancia.

Mito 11: La confusión tetina-pezón no existe.

Realidad: La alimentación al pecho y la alimentación por biberón requieren diferentes técnicas orales y motrices. Como resultado, algunos bebés desarrollan la confusión de succión y usan técnicas no adecuadas para mamar al pecho cuando se les ha ofrecido biberón y pecho.

Mito 12: Las madres que miman a sus hijos demasiado y los llevan demasiado en brazos los malcrían.

Realidad: Los niños a quienes se lleva en brazos a menudo lloran menos horas al día y muestran mayores rasgos de seguridad al crecer.

Mito 13: Es importante que los demás miembros de la familia alimenten al niño para que también ellos desarrollen un vínculo.

Realidad: Alimentar al niño no es la única forma con la que los demás miembros de la familia pueden acercarse al niño. Cargar, acariciar, bañar y jugar con el bebé son muy importantes para su crecimiento y desarrollo, así como para su vínculo con los demás.

Mito 14: Algunos niños son alérgicos a la leche materna.

Realidad: La leche materna es la sustancia más natural y fisiológica que el niño puede ingerir. Si el bebé muestra señas de sensibilidad relacionadas con la alimentación, en general se deben a alguna proteína ajena que ha logrado entrar a la leche materna, y no a la leche materna en sí. Esto se remedia fácilmente eliminando el alimento ofensivo de la dieta materna durante un tiempo.

Mito 15: La Lactancia prolongada más allá de los 12 meses del niño carece de valor, ya que la calidad de la leche materna empieza a deteriorarse a partir de los seis meses de vida.

Realidad: La composición de la leche materna cambia de acuerdo con las necesidades del niño conforme éste madura. Aun cuando el niño ya es capaz de recibir otro tipo de alimentos, la leche materna es su fuente primordial de nutrición durante los primeros 12 meses. Se convierte en complemento de los alimentos al segundo año de vida. Además, el sistema inmunológico del niño tarda entre dos y seis años en madurar. La leche materna continúa complementando y ayudando al sistema inmune mientras el niño la siga tomando.